Con polémica, el Consejo Provincial de Educación de Santa Cruz aprobó la utilización del lenguaje inclusivo ​en las escuelas y en la resolución se aclaró que “no se sancionará a los docentes que lo utilicen”.

La medida fue aprobada en la última sesión del Consejo, por lo que los docentes que deseen utilizarlo estarán habilitados y respaldados por la cartera educativa.

El tema generó debate entre los vocales e, incluso, representantes de padres de alumnos aseguraron que “la mayoría de la sociedad no está de acuerdo”.

Durante la última sesión del 2019 en el Consejo Provincial de Educación (CPE) y a instancias de un proyecto presentado por el gobierno en manos de Celina Mancilla, actualmente secretaria de Gobierno Municipal, pero que hasta el pasado 10 de diciembre justamente fue vocal por el Poder Ejecutivo ante el CPE, lo que se hizo fue “aceptar el uso del lenguaje inclusivo”, explicó Nicolás Pereyra, vocal por los docentes.

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“Estuvimos de acuerdo y acompañamos lo que tiene que ver con eliminar esos rasgos de desigualdad que hay en la formación o armado de listado. Entendemos que son tiempos diferentes y esto contribuye a seguir fomentando la igualdad, pero nos abstuvimos en la votación de lo que es el lenguaje inclusivo, ya que entendemos que el lenguaje no es propiedad de nadie ni siquiera de la Real Academia Española, sino que es algo dinámico, que está en constante cambio, y que si el día de mañana se termina de imponer porque la sociedad lo eligió como manera de comunicación, no hará falta que nadie lo termine por reglamentar, va a darse por sí solo”, detalló.

Pereyra aclaró a Tiempo Sur que “de ninguna manera se impone que los chicos o el docente escriban o hablen utilizando el lenguaje”.

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Por otro lado, el proyecto también buscaba el propósito de eliminar del ámbito educativo las desigualdades respecto de las formaciones de los chicos a la entrada o en los actos, que no se siga distinguiendo de nenes por un lado y nenas por el otro, y que también esto se lleve adelante con el armado de los registros, donde se acomodaran los nombres por orden alfabético.

“La idea es romper un poco con esos esquemas dado que son tiempos de igualdad, mientras que en el tema del lenguaje inclusivo desde el Consejo santacruceño argumentaron que algunas universidades y escuelas lo toman como válido”, sostuvo Pereyra.

Mónica Flores y Nicolás Pereyra, lo vocales por los docentes santacruceños. /Tiempo Sur.

La postura más fuerte la ha tomado el vocal por los padres, Miguel Hugo Piloñeta, quien, si bien al igual que los pares por los docentes acompañó la igualdad en las formaciones y listados de alumnos, votó de manera negativa a la utilización de lenguaje inclusivo en las escuelas.

Según el representante de los padres, si bien no es una imposición lo de la utilización del lenguaje inclusivo, “el docente que decida utilizarlo lo estará imponiendo a alumnos que no opinan de la misma manera”.

Miguel Piloñeta, representante de los padres de los alumnos en el Consejo Provincial de Educación de Santa Cruz, expresó su oposición al uso del lenguaje inclusivo en las escuelas. /Tiempo Sur

Además, Piloñeta comentó que realizó al menos 150 llamados a modo de censo para conocer la opinión de los padres de la provincia y aseguró que “la gran mayoría está en contra de que se empiece a utilizar el lenguaje inclusivo para la enseñanza de sus hijos”.

Al respecto, remarcó que tendría que existir una “consulta popular” para conocer todas las opiniones.

EMJ

Fuente: Diario Clarín >> lea el artículo original