Sin perder tiempo, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, empezó a definir los próximos pasos. Con la “fase de contención” de Cambiemos (en breve dejará de llamarse Juntos por el Cambio) todavía en marcha, ahora el alcalde porteño procura empezar con el operativo “picar la pared” que consiste en procurar dejar vacío cualquier espacio que este en el centro entre el Frente de Todos y el ex oficialismo.

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Una muestra de eso fue el reciente coqueteo con la líder del GEN, Margarita Stolbizer, con quien ayer compartió una recorrida por la Villa 31 en donde también estuvieron el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, y el legislador porteño, Sergio Abrevaya. Si bien se trató de un primer encuentro la lógica del mismo apunta a buscar sumar dentro de Cambiemos a todo lo que no está en el Frente de Todos.

“Hay que entender que acá hay dos coaliciones grandes y que el peronismo históricamente buscó corroer a su rival para sacarle fuerza. Ya nos acomodamos y abroquelamos a la tropa, ahora estamos en fase de salir a explorar”, le dijo a BigBang uno de los armadores que tendrá el jefe de Gobierno de cara a lo que será el 2021.

En Uspallata ya hablan de los tres grupos de votantes que se empiezan a configurar de cara a lo que será el 2021. Por un lado está el ala dura más de derecha en donde los principales referentes serán el ex presidente Mauricio Macri, el ex candidato a vicepresidente, Miguel Ángel Pichetto, y la ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

En el centro se ubican el jefe de Gobierno, la ex gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal; en el espacio más progresista de izquierda la Unión Cívica Radical, con los diputados nacionales Emiliano Yacobitti y Alfredo Cornejo y el senador nacional, Martín Lousteu.

La lógica que impera en Cambiemos es simple: no tiene que haber nada entre el Frente de Todos y la oposición. 'Cualquier cosa que haya en el medio tiene que venir para acá', agregan.

Hoy en día Rodríguez Larreta empezó a definir las responsabilidades que tendrán cada uno de sus funcionarios políticos. Tanto Santilli como el ministro de Gobierno, Bruno Screnci Silva, se encargarán de ir ciudad por ciudad, provincia por provincia. Ellos tendrán que hacer el scouting de candidatos. “Vamos a recorrer, caminar, hablar y ver qué se necesita”, explican cerca del titular de esa cartera.

En pos de ese objetivo, tal y como contó BigBang, en los últimos días se cerró el desembarco de dos funcionarios muy cercanos al ex ministro de Interior, Obra Pública y Vivienda, Rogelio Frigerio. Se trata del ahora subsecretario de Gobierno, Mauricio Colello, y su jefe de Gabinete, Ignacio Antelo.

Para contener el armado en la Ciudad, Rodríguez Larreta puso al mando al Secretario General, Fernando Straface, que también tendrá alguna injerencia en lo que sucederá de la General Paz en adelante. Para eso sumó a ex subsecretario de Asuntos Muncipales, Lucas Delfino. “La idea central es que estén en el día a día de mantener el armado amplio que hay en la Ciudad”.

Uno de los puntos que en privado más le critican en la Ciudad a Macri y al ex jefe de Gabinete, Marcos Peña, es la falta de construcción de candidatos en el resto del país. “El PRO teniendo Nación, la provincia de Buenos Aires y la Ciudad no pudo sacar un candidato nuevo. Eso no se puede repetir”, explicó una calificada fuente oficial.

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El encargado de tener las riendas partidarias será el secretario de Ambiente, Eduardo Macchiavelli, quien ofició como jefe de campaña el año pasado.

Una de las dudas que existen dentro de ese esquema es cómo actuará la coordinación entre esos tres ejes debido a que hay varias funciones superpuestas. “Horacio (Rodríguez Larreta) siempre le da la misma labor a dos o tres personas y después elige a la que mejor resultado le da. Es su forma de mantenerlos en competencia constante”, le dijo a BigBang uno de los colaboradores más cercanos al alcalde porteño.

A principio de semana, dirigentes de los tres equipos se juntaron para poner cartas sobre la mesa y evitar pisarse entre sí.

Gestión y relación con la Casa Rosada

Pero no todo es futurismo. Una de las sorpresas de la vista en el presente que tuvieron en la Ciudad es el buen vínculo que empezó a tener con la Casa Rosada. A diferencia de lo que se mostró en público, la rebaja de la coparticipación que recibe la Ciudad no está ni siquiera conversada. Las reuniones con entre ambas partes fueron varias y se puso sobre la mesa la situación de cada una; pero más allá de eso no se avanzó en cuestiones prácticas.

Dos de los focos que luego del 27 de octubre parecían que serían los de mayor conflictividad era la relación con las organizaciones sociales y los gremios docentes. Sin embargo la realidad se encuentra, por ahora, lejos de las expectativas. “Dieron la orden de que no tenía que haber ruido y la relación es más que fluida”, afirmó uno de los encargados de la política social

La “buena onda” con la Casa Rosada sería hasta fines de marzo al menos. “No les conviene ni a ellos, ni a nosotros que haya problemas y ruidos”, repiten desde Balcarce 50. Una de las que más vínculo mantiene con la Ciudad es la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, que dialoga de forma frecuente con Santilli. Es que la preocupación de los funcionarios porteños es que la titular de la cartera de Seguridad retire de un día para el otro a la Prefectura y a la Gendarmería del sur de la Ciudad; algo que sería gradual pero no de golpe.

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Fuente: Big Bang News >> lea el artículo original