24 de enero de 2020  • 16:21

El crecimiento internacional de los eSports llevó a que pequeños equipos, fundados entre amigos, lleguen a ser multinacionales con contratos millonarios alrededor del planeta.
Casos de éxito como Faint Gaming, Cloud 9 y Tam Liquid, y a nivel nacional Isurus Gaming, 9z, Malvinas y Furious Gaming son la prueba de que los esports llegaron para quedarse, que pueden ser rentables y que el mundo está preparado para recibirlos.

El flechazo del LOL

Esto despertó el interés de Fabricio Oberto, mundialmente reconocido por sus logros en la NBA y la selección nacional de básquet, que también es un emprendedor que no sólo acepta su costado gamer, sino que lo ve como un paso hacia el futuro: 'Siempre busqué la innovación y estar en lo último.
Estoy con bodegas, con empresas tecnológicas, con música y creo que la parte de creatividad siempre la tengo ahí.
Con los eSports pasa lo mismo; y mi rol es algo más como operativo', cuenta Oberto a LA NACION, y agrega: 'Cuando empecé a aprender de League of Legends lo entendí del lado del básquet: me atrajo mucho la profundidad de la estrategia, cómo se mueven, cómo tener que ayudar y escuchar a tus compañeros en el campo.
Es mucho más fluida la comunicación en LOL que en el básquet.
Tenés que hablar más.
En la cancha de básquet, con entrenamiento, uno mira a su compañero y sabe si va a llegar o no, podés anticipar el movimiento.
Esto también tiene mucho que ver con cómo se vive el LOL'.

New Indians, su equipo cordobés

Fabricio Oberto fundó su equipo de League of Legends, los New Indians GG, que debutaron la semana pasada con un triunfo en la primera fecha del torneo nacional Liga Master Flow, nada menos que contra Malvinas Gaming, un experimentado equipo multigamer nacional.
'Este año me tocó ir a ver la final del mundial Worlds 2019 (Riot LOL) en París y me voló la cabeza.
Es una locura, es la NBA llevada a los eSports.
Los equipos, los vestuarios, los estadios.
todo.
Los análisis, la data del juego, es todo increible.
Si a uno le gusta buscar siempre la innovación, lo que se viene es esto', afirma el medallista olímpico y suma: 'Con New Indians armamos un equipo con experiencia y buscamos tener una pertenencia.
Por eso tenemos cuatro jugadores de Córdoba y uno de Buenos Aires.
Creo que el equipo, los seguidores, todo tiene que representar a Córdoba.
Quiero que los chicos que nos sigan puedan ver que con New Indians se puede lograr un camino.
Con lo que pasó con Fortnite o con otros equipos se generó una ola, donde algunos padres dicen andá y jugá que puede haber un futuro.
Creo que hay que mover la escena para que todos mejoren.
Acá es así: si el plan de New Indians es mejor, tengo que compartirlo con otros, porque si mejoramos la escena, mejora todo el ecosistema nacional de los eSports.
Si no mejoramos todos, no mejora nadie'.

En cuanto a cómo llevar la experiencia de la élite del deporte mundial a los eSports, Oberto afirma que es un camino similar, y que intentará emularlo en su equipo: 'siento que hay un montón de chicos gamers que antes lo hacían por diversión y hoy pueden validarlo profesionalmente.
Con New Indians queremos apoyar con una profesionalización.
Exámenes físicos, tratamiento, análisis, todo para llevarlos a ser atletas digitales completos.
Yo lo viví en el básquet y cada vez de va ganando más estructura.
Tenemos que lograr que las marcas entiendan lo que estamos haciendo, y creo que tiene que haber una forma de comunicar y mostrar que los jugadores que vienen acá tienen una estructura que los apoya, que son profesionales'.

La Liga de Videojuegos Profesional fue un factor importante para que Oberto eligiera el League of Legends antes que el Dota 2 o el Counter Strike: 'hace año y medio surgió la idea, hablando con Juan Diego García Squetino, (country manager de la LVP Argentina, organizador del torneo nacional y ex director de marketing de la Liga Nacional de Básquetbol).
Tener que ir, cerrar acuerdos, hablar con sponsors, con jugadores.
Es algo que me comenzó a atraer muchísimo y es el rol que voy a asumir en New Indians'.

Objetivos de corto y mediano plazo

Si de ambición hablamos, un deportista acostumbrado al triunfo pretende obtener títulos y victorias, pero en este caso, el 'triunfo' puede no ser una copa de inmediato sino cumplir los objetivos: 'Nuestro plan es tener una gaming house multiplataforma.
Ya está en marcha; nos faltan completar algunas cosas con la locación por un tema de conexión e infraestructura.
Después tenemos que lograr que ese lugar sea para aprender y para entrenar con comodidad.
Esto lleva un trabajo importante.
Pero igualmente la ambición de ganar la tenemos, y queremos tener clásicos con los equipos históricos', cuenta el ex integrante de la selección nacional y agrega: 'en lo económico, se puede perder, estamos pensando que lo bancamos.
Y entendemos el tiempo y la experiencia que nos va a llevar.
Si fuese básquet buscaríamos otra cosa, pero acá tenemos que aprender cómo se mueve, cómo son las mareas.
El equipo aún no comenzó a trabajar con sponsors.
Nos centramos en la estructura y lo deportivo primero.
Para ser disruptivo hay que arriesgar.
En la Argentina cuesta un poco más, porque tenemos que mejorar las políticas deportivas.
Que tengas presupuesto, más estadios, más trabajo.
Hay equipos como Team Liquid que mueven millones y que para ellos esas cosas son básicas.
Ellos tienen todo un edificio para trabajar con comodidad y entrenar a varios equipos de diferentes deportes electrónicos.
Así es mucho más fácil, y esa es sólo la base para ellos.
No queremos ser esos equipos que se hacen a base de una chequera, queremos fomentar y hacer crecer el talento.
El talento, si lo sabés acomodar, podés llevarlo a mejorar.'

Puente y portavoz

Ahora, con la apuesta de New Indians, Fabricio Oberto se transformó en el portavoz de la transición de los deportes de élite a los eSports a nivel nacional: 'Asumo ese rol y lo siento bien.
Me encanta la responsabilidad de ser este vínculo entre los llamados deportes tradicionales y los eSports.
Hacer esto de manera medida y profesional es parte de la responsabilidad.
Tengo que aprender años y años, pero hay que estar en modo esponja, escuchar y ayudar'.

Por: Augusto Finocchiaro Preci

Fuente: La Nación >> lea el artículo original