• La vicepresidenta de la Comisión Europea y comisaria de Competencia Margrethe Vestager ha mostrado su apoyo por la tasa Google, la propuesta para cobrar impuestos a las principales multinacionales tecnológicas por sus beneficios en países europeos.
  • Francia, Reino Unido y España han propuesto gravar los beneficios que los gigantes tecnológicos estadounidenses generan en sus países, contrariando a la Administración Trump.
  • Amazon, Facebook y Google han hecho presión contra esas propuestas.
  • Estos países han pospuesto sus planes para aplicar la tasa y Vestager ha afirmado que, si no se ha logrado ningún progreso en un año, la UE diseñará su propio impuesto digital.
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Margrethe Vestager, la vicepresidenta de la Comisión Europea a la que el presidente de EEUU Donald Trump ha criticado, tildándola de 'señora de los impuestos' de Europa, se ha mostrado a favor de las propuestas para aplicar impuestos a los beneficios que generan en territorio comunitario las multinacionales tecnológicas, lo que Google: la ministra de Economía dice que 'no renuncian' al impuesto, aunque hace falta un Gobierno estable para aprobarla'>en España se conoce como tasa Google.

Vestager es además la comisaria europea de Competencia, un cargo desde el que impuso multas históricamente altas a empresas tecnológicas como Google: 1.490 millones de euros por abuso de posición dominante en su negocio de publicidad'>Google y Apple.
En septiembre de 2019, también fue elegida para supervisar las políticas digitales de la UE, aumentando su jurisdicción y su poder.

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Vestager aseguró a la prensa este jueves que estaba a favor de gravar los ingresos que las grandes tecnológicas generan en cada país, añadiendo que la UE tomaría una medida similar en un año si no se concretan los esfuerzos internacionales para aprobar una tasa Google global.

Actualmente, ningún país cobra impuestos a las grandes compañías tecnológicas por los ingresos que generan, sino que gravan sus beneficios.

Reino Unido, Francia, Italia y España han propuesto leyes similares que alterarían esta situación, cobrando un impuesto del 2% o del 3% de sus ingresos locales.
Su intención es contrarrestar el efecto de los complejos entramados fiscales que permiten a empresas como Apple, Amazon y Google desviar sus ingresos a través de países europeos con impuestos bajos, recudiendo de esta forma su factura fiscal.

La inclinación europea hacia los impuestos sobre ingresos ha desatado la ira de Administración Trump, dado que esta medida impactaría principalmente en Amazon, Facebook, Google y otros gigantes estadounidenses.
Esas 3 compañías han Google se lanzan a la carga para criticar el 'injustificable' impuesto digital que ha aprobado Francia y estudia imponer España'>presionado contra esta reforma fiscal, tildando los planes de Francia de 'injustificables'.

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Tras una intensa batalla comercial en la que Trump llegó a amenazar con imponer aranceles al queso y los vinos franceses, Trump pactan una tregua por la tasa Google hasta que se imponga una alternativa internacional a finales de año'>el presidente galo Emmanuel Macron accedió a retrasar la tasa Google francesa.
Mientras, la OCDE recomendó a Reino Unido un 'alto el fuego' para su impuesto, que estaba previsto que entrase en vigor en abril.

Estos baches parecen haber dado impulso a Vestager.

'Creo que es muy importante que mantengamos el impulso.
Debido a esta injusticia fundamental, la mayoría de las personas y las empresas pagan sus impuestos y compiten con empresas que crean valor pero no pagan impuestos', afirmó Vestager, según declaraciones recogidas por The Guardian.

Esta no es la primera vez que la UE debate imponer su propio impuesto tecnológico, tras proponer una tasa del 3% en 2018 que fue bloqueada por varios países comunitarios como Irlanda, Suecia o Dinamarca.

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