15 de octubre de 2020  • 18:53

El Banco Central (BCRA) respondió hoy al desafío que le había dejado planteado el IPC de septiembre, al reportar una tasa de inflación del 2,8%, que dejó atrás a las del 2,7173% que redituó un ahorro en plazo fijo tradicional pactado a la tasa mínima del 33,06% anual garantizada.

En especial porque, al fijar los 'lineamientos' de su política monetaria, la gestión Pesce había proclamado que favorecería 'el ahorro en moneda doméstica', aclarando incluso que eso suponía 'un manejo de tasas de interés que evite que caiga en niveles reales negativos', aunque aclarando también que debía 'ser compatible con el financiamiento de la producción y la construcción de una curva de rendimientos a mayor plazo'.

El presidente del BCRA, Miguel Pesce, aprovechó el proceso de revisión que abrió a principios de mes, tras haber acordado con el Ministerio de Economía una progresiva armonización entre las tasas que valida el Tesoro Nacional y las que fija la entidad monetaria, para retocar al alza los tipos de interés que se ofrecen a los ahorristas y aumentar los incentivos para que los bancos coloquen sus excedentes de liquidez de corto plazo en pases y reduzcan sus inversiones en Letras de Liquidez (Leliqs) de manera de reorientar esos pesos a las emisiones de deuda que vaya haciendo en Estado.

Vale recordar al respecto que, recientemente, el BCRA le subió del 50% al 75% en relación a su Responsabilidad Patrimonial Computable (RPC) el límite de tenencia de títulos del Tesoro Nacional que los bancos pueden tener en sus carteras de inversión, algo con lo que buscaría posibilitar que Economía avance en los próximos meses en la confección de metas fiscales y un plan de financiamiento, como le reclama el FMI para acotar la incertidumbre y estabilizar el mercado.

En esta readecuación, elevó las tasas pasivas que los bancos deben ofrecen por plazos fijos del rango del 30,02% al 33,06% nominal anual vigente hasta hoy (para imposiciones mayores a $1 millón y las de personas humanas que no superen este tope) a otro que va del 32% al 34% para cada caso.
De este modo, la tasa mínima para los ahorristas queda ahora en el 34% anual (39,84% TEA), lo que supone un rendimiento levemente por encima del 2,8% mensual.
La entidad confirmó que el nuevo esquema de tasas comenzará a regir mañana.

La otra opción para evitar rendimientos negativos en relación a la inflación es constituir plazos fijos indexados a 90 días, ya que asegura el ajuste del capital invertido según la variación que tenga el Coeficiente CER (que replica al IPC), más un punto.
Hay también una opción para precancelarlos transcurrido el primer mes, pero la tasa en ese caso se recorta al 70% de la que paga el plazo fijo minorista tradicional.

Además, decidió aumentar la tasa de pases pasivos a 1 día del 27% al 30% anual y creó una opción para los que que se pacten a 7 días al 33%.
De este modo, esta tasa para las inversiones que los bancos pueden hacer en este instrumento (que contrariamente a las Leliqs no tiene límites) creció entre 11 y 14 puntos en un mes, ya que estaba en el 19% anual.
Eso permitirá a los bancos y fondos comunes de inversión mejorar la renta que ofrecen por dinero que se mantenga en cuentas a la vista o que se coloque en FCI especializados en manejos de liquidez.

En tanto, la entidad monetaria volvió a reducir en un punto la tasa que paga por las Leliqs, que ya queda en el 36% y cae dos puntos en el mes, tras haber quedado congelada en el 38% anual durante seis meses.

Hay que recordar que el rango de tasas convalidado por el Tesoro Nacional en las últimas licitaciones para los instrumentos en pesos colocados a corto plazo va del 28,5 (a un mes) al 35% anual (a 150 días).

Para el economista Federico Furiase, director asociado de la consultora Eco/Go, la suba de tasas 'llega tarde' y se queda 'muy corta frente a una brecha cambiaria que se amplió hasta superar el 100%, con un BCRA que le queda pocas reservas netas'.
Y explicó: 'Creo que la oportunidad de avanzar en esto con chances de éxito la tuvieron a principios de agosto cuando anunciaron el arreglo con bonistas'.

Furiase cree que en las actuales circunstancias, ya con un gran problema de credibilidad en torno al rumbo económico frente a la magnitud de los desequilibrios fiscales y monetarias, no hay chance de corregirlo subiendo la tasa de interés.
'Lo que se requiere un plan de estabilización y una agenda macro', dijo.

Desde el BCRA explican que con la suba de tasa de pases y la reducción de las que se pagan por las Leliq avanzan en el alineamiento 'con los instrumentos del Tesoro' mientras reducen en forma gradual el costo cuasifiscal de la esterilización que había alcanzado el mes pasado valores similares a los que mostraba al final de la gestión Macri.
'A la vez que aumenta su efectividad para influir en las tasas de corto plazo de la economía', sostienen.

Por: Javier Blanco

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Fuente: La Nación >> lea el artículo original