Un desfribilador automático es un dispositivo electrónico que consta de un generador que se implanta mediante una incisión.

También se le conoce como DAI, que son las siglas de desfibrilador automático implantable.
Tiene un tamaño pequeño y un precio de unos 25.000 euros, según cuenta Enfermera Saturada en su cuenta de Twitter.

El desfibrilador no cura los problemas cardíacos del paciente que lo lleva, solo evita mayores complicaciones.

El DAI se coloco bajo el músculo pectoral y los cables se colocan en el corazón.
El primero en el ventrículo derecho y, en ocasiones, es necesario colocar un segundo cable.

Dicho aparato se implanta por medio de una incisión de unos tres o cuatro centímetros.
Lleva un microprocesador que reconoce las arritmias del corazón y es capaz de tratarlas de dos formas.

 

Gran parte del dispositivo es una batería que lleva la cantidad de energía necesaria para su funcionamiento normal, como para en el caso de tener una arritmia ventricular ser capaz de tratar la arritmia, según detalla la Fundación Española del Corazón.

Según la fundación, si hay un ritmo normal el aparato no va a hacer nada y, en el caso de haber arritmias ventriculares el aparato la va a reconocer según nosotros le tengamos programado una taquicardia ventricular rápida, el aparato es capaz de reconocerla y va a tratarla inicialmente de manera indolora mediante estimulación ventricular rápida para quitarla.
De no conseguir interrumpir la taquicardia ventricular va a acabar dando una descarga.

Este jueves al exministro socialista, José Luis Corcuera, le ha saltado el desfribilador cuando se encontraba en una entrevista en Espejo Público con Susana Griso.
Corcuera se encuentra bien.
El exministro tuvo que interrumpir su intervención diciendo 'lo tenemos que dejar porque me ha funcionado el desfibrilador'.