Por: Medios

Que era una psicosis, un invento para meter miedo a la gente.
Que se curaba trabajando duro en el campo con el tractor, o tomando una sauna o jugando bravamente un partido de hockey.

Todos esos argumentos salieron de la boca del presidente de Bielorrusia, Alexánder Lukashenko, cuando hace unos meses la pandemia de COVID 19 estaba en todo su apogeo.
Ahora, el único dirigente de Europa que sigue minimizando el coronavirus anunció que él mismo ha cogido la enfermedad.

Pero Lukashenko, de 65 años y al frente de esta pequeña exrepública soviética desde 1994, se encuentra en medio de una campaña electoral en la que inesperadamente le han salido opositoras que, al contrario de lo sucedido hace cinco años, están dispuestas a dar la batalla hasta el final, aunque sus posibilidades sean escasas.

Por eso, cuando este antiguo jefe de una granja colectiva soviética anunció que el virus había terminado alcanzándolo, lejos de caerse del caballo y reconocer su peligrosidad, aseguró que había pasado la enfermedad 'de pie'.

Lo anunció el martes, durante un reunión de los departamentos de seguridad en una visita a una unidad militar cerca de Minsk, la capital de Bielorrusia.
'Hoy están ustedes reuniendo con un hombre que ha podido sobrevivir al coronavirus de pie.
Los médicos llegaron a esa conclusión el lunes.
Asintomático', dijo a los oficiales.

El líder bielorruso subrayó, además, que a pesar de haberse contagiado siguió trabajando.

Hablar sobre su propia resistencia al virus, le sirvió también para mantenerse en sus ideas.
'Como yo he dicho, el 97% de nuestra población está pasando esta infección asintomáticamente.
Gracias a Dios, yo he logrado entrar en este ejército de asintomáticos', aseveró sin ofrecer pruebas de tal afirmación.

En marzo, cuando la mayoría de los países había prohibido las grandes concentraciones de personas, lo que implicaba el fin de las competiciones deportivas, en Bielorrusia se seguían disputando la liga de fútbol y la liga de hockey sobre hielo, y algunos partidos registraron miles de espectadores en las gradas.

Lukashenko se mostró asombrado por las medidas tomadas en otros países, e incluso llegó a protestar cuando su vecina y aliada Rusia cerró a cal y canto la frontera.

'En esta vida todo es posible.
Pero lo importante es no caer en el pánico.
Lo que más temo es que la gente enferme de psicosis, por lo que sucede en los medios de comunicación', afirmó el líder bielorruso.

Y aconsejó protegerse del coronavirus con una copa de vodka, sauna y trabajo con el tractor en el campo. También aseguró que jugar al hockey, deporte que él mismo practica, protege contra el virus.
De hecho, su equipo de aficionados jugaba entonces un torneo amateur y al ser entrevistado en un descanso aseguró: 'No hay virus en el hielo.
Esto es un refrigerador.
Vivo la misma vida que he vivido.
Y ayer tuve una sesión de entrenamiento.
Nos reunimos, nos damos la mano, nos abrazamos, nos golpeamos'.

Bielorrusia, que tiene una población de 9,5 millones de habitantes, ha registrado hasta el miércoles 67.518 enfermos de COVID 19, con 548 fallecidos.

Fuente: La Vanguardia

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Fuente: El Sol >> lea el artículo original