Hasta el último martes, de acuerdo al recuento que lleva la Organización Mundial de la Salud (OMS) hay 25 candidatas a vacunas en evaluación clínica y 139 en preclínica. Estas apuntan a convertirse en una solución para inmunizar a la población contra el coronavirus COVID-19.

Varios expertos recuerdan que la elaboración de la vacuna no es tan fácil como muchos piensan y que esta puede generar alguna reacción en el ser humano por lo que se evalúa antes de autorizar su uso masivo. Ante lo vertiginoso de la elaboración no se descarta que estas sean reactogénicas, es decir, generen alguna molestia en un grupo de personas que participan en los ensayos.

De acuerdo al portal StatNews, los efectos secundarios eventuales de las vacunas COVID-19 no serían graves y que no es señal de alarma sino más bien que es una reacción que el sistema inmunológico acelera su funcionamiento.

Las molestias que pueden llegar a experimentar las personas son: dolores de cabeza, fiebre, dolor de brazos, fatiga y escalofríos.

Justamente la fiebre fue uno de las molestias que tuvo uno de los voluntarios durante la fase 1 de la vacuna que desarrolla Moderna y lo llevó a buscar atención médica tras recibir la segunda dosis, según cita la publicación.

“Creo que una de las cosas que tendremos que darnos cuenta es que todas estas vacunas serán reactogénicas... Todos van a estar asociados con reacciones ', dijo Kathryn Edwards, directora científica del Programa de Investigación de Vacunas Vanderbilt, al portal especializado.

Para la directora del Centro para el Desarrollo de Vacunas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland, Katheleen Neuzil, se debe preparar a las personas para que sepan los efectos que podría tener las vacunas y saber qué esperar cuando esté disponible.

Otro de los expertos consultados por StatNews, fue el doctor Noel Brewer, docente de Comportamiento de Salud en la Universidad de Carolina del Norte y quien también forma parte de un subcomité de la OMS sobre la seguridad de las vacunas COVID-19. Para el especialista, la mayoría de la ciudadanía cree que el COVID es invisible 'a menos que esté en una UCI'.

'Una vez que las personas se enfrentan a una vacuna específica y un perfil particular de efectividad, etc., pueden tomar una decisión basada en una cosa, en lugar de una idea de una cosa', refirió. (I)

Fuente: El Universo >> lea el artículo original