¿Está usted contento con el teletrabajo? ¿Le alivia ahorrarse las horas de ida y vuelta y la gasolina en el trayecto? ¿Disfruta ahora de tiempo libre con su familia? O, por el contrario, ¿tiene que compartir ordenador con varios miembros de la casa, sus condiciones no son las mejores y, además, la conexión WiFi no va tan bien como en la oficina? Sea cual sea su respuesta, si tiene la suerte de poder teletrabajar ya es una ventaja.

Y además, parece que a los españoles no se nos está dando tan mal eso de hacerlo desde casa.
Según una encuesta de Bain & Company, el 68% de los trabajadores españoles afirma ser igual o más productivo trabajando en remoto.
No solo eso, otra investigación de la agencia AxiCom revela que al 80% le gusta el teletrabajo y el 93% quiere mantenerlo pese a la vuelta a la normalidad, informaba Europa Press hace unas semanas.
Lo que más gusta de teletrabajar es evitar los desplazamientos, no tener que madrugar y la conciliación familiar y laboral.

Hasta que las empresas no analicen cómo pueden regresar de forma segura sus trabajadores, la prioridad es mitigar los riesgos

El coronavirus ha descubierto dos caras de una moneda: algunas personas han comprobado los problemas de no poder acudir a trabajar, mientras que otras empresas han aprovechado para implantar un modelo que llevaban mucho tiempo queriendo probar.
Volviendo a estas últimas, algunos investigadores creen que el teletrabajo sería una buena idea para luchar contra la contaminación, un problema muy actual: en concreto, algunos aseguran que haría bajar los niveles de carbono en 3 millones de toneladas. Pero no solo saldría ganando el medio ambiente, sino que también los accidentes de tráfico descenderían, disminuyendo la mortalidad vial.

Entonces, ¿tenemos que acostumbrarnos a trabajar en pijama y no volver a ver a nuestros compañeros, de los que nos despedimos hace más de dos meses? Según cuenta un reciente artículo publicado en 'The Atlantic', algunas empresas, incluidas Google y Facebook, ya han extendido las políticas del teletrabajo hasta finales de otoño o principios del año que viene.
Eso les da tiempo para pruebas gubernamentales y esfuerzos de rastreo para mejorar y para que haya mejores tratamientos disponibles.
Otras como Twitter, incluso han ido un paso más allá y ahora permite a los empleados trabajar desde casa 'para siempre'.

Los modelos mixtos serán posiblemente lo que nos traiga la nueva normalidad, con trabajos por turnos y mayor flexibilidad horaria y 'espacial'

Y no es tan descabellado pues, por el momento, según informan analistas como el profesor de salud pública de Harvard Joseph G.
Allen
, lo fundamental es la salud de los trabajadores.
Hasta que las empresas no analicen cómo pueden regresar de forma segura, la prioridad es mitigar los riesgos.
Esperar ahora parece la opción más prudente, sobre todo si tenemos en cuenta que los niños no han vuelto a los colegios y no lo harán hasta el próximo curso escolar.

En Estados Unidos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades publicaron la semana pasada una guía que, además de sugerir a las empresas que desinfectaran y extremaran la higiene, también instaban a que los trabajadores se quedasen en casa.
Sin embargo, algunos solo quieren ver en esto algo temporal, pues aseguran que no todo en el teletrabajo es tan idílico como se pretende mostrar: el intercambio de ideas entre compañeros es fundamental para potenciar la creatividad, así como la sociabilidad, y también aseguran que en algunos casos la productividad puede verse afectada así como los horarios (teletrabajar no significa estar disponible a todas horas).

Si el coronavirus no termina por completo con el trabajo presencial, por lo menos sí es probable que lo transforme, siempre que se pueda, hacia un modelo híbrido, pues, al fin y al cabo, solo se ha acelerado un plan que llevaba pensándose mucho tiempo.
Los modelos mixtos serán posiblemente lo que nos traiga la nueva normalidad, con trabajos por turnos y mayor flexibilidad (horaria y espacial, en lo referente al lugar de trabajo).
Lo realista para avanzar es adaptarse a todos los cambios que estén por venir.
Aunque eso signifique continuar haciendo reuniones mediante videollamadas.